Colombia

Resilient
Beijing’s Media Influence Efforts
Low
29 85
Local Resilience and Response
Notable
38 85
Scores are based on a scale of 0 (least influence) to 85 (most influence)
Cartagena, Colombia. Editorial credit: sunsinger / Shutterstock.com.

Hallazgos clave

  • Influencia baja pero presencia creciente: La huella mediática de Beijing en Colombia es pequeña debido, en parte, a los vínculos históricamente estrechos del país con los Estados Unidos y, hasta hace poco tiempo, una relación limitada con China. No obstante, el comercio bilateral, la inversión directa china y las asociaciones público-privadas han crecido de forma considerable en los últimos años. Bajo el liderazgo de un embajador telegénico y muy comprometido que asumió el cargo en el 2020, la embajada china ha desarrollado una sofisticada estrategia de participación en los medios y ha tratado de profundizar los vínculos con los principales medios noticiosos nacionales. La búsqueda del expresidente Iván Duque de establecer vínculos estrechos con Beijing también ha abierto nuevas oportunidades de cooperación con el PCCh tanto dentro como fuera del sector de los medios.
  • Difusión directa limitada del contenido de los medios estatales chinos: Los medios estatales chinos en español como Xinhua Español o Pueblo en Línea están disponibles en línea, aunque se dirigen a audiencias regionales más amplias. En Colombia, China Global Television Network (CGTN) y China Central Television (CCTV) están disponibles en línea o vía televisión satelital, pero su audiencia y popularidad son limitadas. Medios de comunicación nacionales como El Tiempo, El Espectador, La República y el periódico Portafolio a veces publican contenido pago y gratuito proporcionado por entidades de medios estatales o diplomáticos chinos; no obstante, al menos un medio de comunicación rechazó los esfuerzos de Xinhua por establecer un acuerdo formal para compartir contenido durante el período de cobertura del informe debido a la falta de interés (ver Propaganda).
  • Creciente cooperación con medios de comunicación y voces amigas: Los medios de comunicación colombianos han participado en iniciativas chinas para impulsar y centralizar la cooperación de medios regionales, como el Proyecto de Acción de Medios China-CELAC 2021. Si bien los esfuerzos por difundir directamente el contenido de los medios estatales chinos han tenido un éxito limitado, podría decirse que la cooptación de voces amigas locales ha tenido más éxito. Influyentes líderes nacionales, incluso el expresidente Duque, han prestado sus voces en apoyo de las políticas de China, entre ellas su diplomacia de vacunas y los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022 (ver Propaganda).
  • Los relatos mediáticos publicitan la cooperación multilateral y la asociación económica: Los medios estatales y diplomáticos chinos representaban a China como un socio confiable para el desarrollo económico y promovían el multilateralismo, presentando a menudo a China como una alternativa a los esfuerzos “hegemónicos” de los Estados Unidos resaltando las contribuciones de China a la salud pública mundial durante la pandemia, lo que parece haber tenido cierto éxito en la lucha contra las teorías conspirativas generalizadas que demonizaban a China como la fuente del coronavirus. Los diplomáticos chinos trabajaron para apaciguar las críticas locales y promover sus relatos mediáticos preferidos sobre temas controvertidos como el manejo temprano del coronavirus por parte de China, la legislación de seguridad nacional en Hong Kong y las fricciones diplomáticas y comerciales entre China y los Estados Unidos. En ocasiones, la embajada se ha embarcado en campañas de mensajería específicas en torno a aniversarios clave. También hubo un notable impulso de contra mensajes para apoyar la legitimidad de la “democracia” al estilo chino antes de la Cumbre para la Democracia encabezada por los Estados Unidos (ver Propaganda).
  • Disminución de la confianza en China, pero apoyo a los vínculos crecientes: Las encuestas de opinión pública sugieren que las apreciaciones negativas de China han aumentado en toda Latinoamérica desde el año 2012. Como reflejo de esto, el 53 por ciento de los colombianos creía que la influencia china en la región era negativa en el 2023. La mayoría de los colombianos seguía considerando que las relaciones bilaterales eran en general buenas y pensaba que el comercio con China era beneficioso para el desarrollo de Colombia. En el 2020, el 42 por ciento de los colombianos dijo tener una opinión favorable de China. Esta tendencia es más pronunciada dentro de la comunidad empresarial, donde un enfoque estratégico influye en dichas opiniones basado en las oportunidades percibidas que surgen de la presencia de proyectos de inversión chinos en el país. 1 No obstante, junto con estas opiniones positivas, está surgiendo preocupación en la cobertura de los medios locales sobre las empresas chinas que operan en el país y sus acciones en materia de derechos humanos y protección del medio ambiente.
  • Sin campañas de desinformación: Durante el período de cobertura, no hubo evidencia de campañas de desinformación que involucraran actividad inauténtica de bots que estuvieran dirigidas o alcanzaran a consumidores de noticias en Colombia (ver Campañas de desinformación).
  • Diáspora china: La población étnica china de Colombia, incluida la diáspora china, es una de las más pequeñas de Latinoamérica. Es probable que el ecosistema de medios de la diáspora sea mínimo, aunque las personas puedan consumir medios regionales en idioma chino o depender de WeChat u otras aplicaciones para obtener contenido noticioso (ver Medios de comunicación chinos de la diáspora).
  • Medios y garantías legales contra la influencia extranjera: Colombia tiene leyes estrictas que restringen la propiedad de medios extranjeros y una prensa históricamente sólida, lo que proporciona una base para la resiliencia ante una posible influencia mediática maligna o coercitiva. La Constitución incluye protección de las libertades de expresión y de prensa aunque, de vez en cuando, el poder judicial se ha pronunciado en contra de estos derechos en la práctica. La vibrante sociedad civil colombiana también ha estado activa en la investigación de la desinformación y la influencia extranjera. Durante el período de cobertura del informe, se desarrollaron nuevas iniciativas para monitorear y responder a los esfuerzos de influencia y desinformación patrocinados por el Estado (ver Resiliencia y respuesta local).
  • Vulnerabilidades de los medios: Los periodistas enfrentan desafíos sistémicos, entre ellos la vigilancia gubernamental y el acoso o la intimidación por parte de actores no estatales que impiden su trabajo. Respecto a China, el conocimiento local del país es bajo y no hay periodistas especializados en el tema, lo que se agrava por la ausencia de corresponsales colombianos en China. Esta falta de interés y experiencia periodística conduce a una débil cobertura de China, un escrutinio limitado de sus actividades y un ambiente más propicio para los crecientes esfuerzos propagandísticos de China.


Vulnerabilidades de los medios: Los periodistas enfrentan desafíos sistémicos, entre ellos la vigilancia gubernamental y el acoso o la intimidación por parte de actores no estatales que impiden su trabajo. Respecto a China, el conocimiento local del país es bajo y no hay periodistas especializados en el tema, lo que se agrava por la ausencia de corresponsales colombianos en China. Esta falta de interés y experiencia periodística conduce a una débil cobertura de China, un escrutinio limitado de sus actividades y un ambiente más propicio para los crecientes esfuerzos propagandísticos de China.

Antecedentes

Colombia se encuentra entre las democracias más antiguas de Latinoamérica, a pesar de que tiene una historia de violencia generalizada y graves abusos contra los derechos humanos. Las instituciones públicas han demostrado capacidad para controlar el poder ejecutivo. Además, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el principal grupo guerrillero de izquierda del país, firmaron un tratado de paz con el gobierno en el año 2016. Empero, sigue enfrentando enormes desafíos para consolidar la paz y garantizar los derechos políticos y las libertades civiles fuera de las principales zonas urbanas.

En Freedom in the World 2023, el estudio anual de Freedom House sobre derechos políticos y libertades civiles, se calificó el estatus de Colombia como Libre, mejorando con respecto a la determinación Parcialmente Libre del informe del año 2022 debido a las elecciones nacionales más abiertas y competitivas, la disminución de las restricciones de reunión y movimiento, y la despenalización del aborto.2 Colombia tiene estatus de Parcialmente Libre en el Freedom on the Net 2022, informe anual de Freedom House sobre libertades en internet. 3 En el año 2022, los colombianos eligieron a su primer presidente de izquierda, Gustavo Petro, lo que marcó un momento político histórico en el país. En general, las instituciones públicas del país actúan como controles eficaces del poder ejecutivo, y la libertad de expresión está bien establecida y protegida por la ley. La sociedad civil y los sectores activos de los medios desempeñan un papel importante en los debates públicos, contribuyendo a la democracia dinámica del país. A pesar de las protecciones legales, los periodistas continúan enfrentando acoso y violencia, principalmente cuando cubren temas relacionados con el conflicto armado, la corrupción, las violaciones a los derechos humanos y los delitos relacionados con las drogas.

Una fuerte concentración de la propiedad de los medios entre unas pocas familias y la falta de transparencia en estas estructuras de propiedad en la televisión, la prensa escrita y la radio han afectado el pluralismo de los medios, y los grupos de libertad de prensa han expresado su preocupación por el sesgo en la cobertura y los posibles conflictos de intereses.4 Los medios de comunicación colombianos dependen en gran medida de las principales agencias noticiosas internacionales para cubrir China debido a la falta de recursos y experiencia periodística local. A pesar de eso, los medios de comunicación regionales y más pequeños brindan una cobertura limitada de China.

China y Colombia establecieron relaciones diplomáticas en 1980.5 Históricamente, Colombia ha centrado su política exterior en Europa y los Estados Unidos, y sus fuertes vínculos políticos, comerciales y de seguridad con los Estados Unidos, por consiguiente, han influido y determinado de forma considerable sus limitadas relaciones con China durante décadas.6 Las relaciones entre China y Colombia comenzaron a fortalecerse a principios de la década del 2000, principalmente a través del aumento del comercio y la inversión. En términos comerciales, durante las últimas dos décadas, las importaciones de Colombia desde China han aumentado de alrededor de 10 millones de dólares a más de 16 mil millones de dólares, lo que ha llevado a un déficit comercial con China que alcanzó los 7,65 mil millones de dólares, ya que las exportaciones sólo se han incrementado marginalmente, generando creciente preocupación.7 Los flujos de inversión extranjera directa (IED) china se han triplicado recientemente, incrementándose repentinamente de 84 millones de dólares en el 2021 a 266 millones de dólares a finales del 2022.8 Las prácticas de IED chinas también han evolucionado, centrándose primero en sectores como los productos básicos, la energía y la infraestructura de transporte, pero recientemente virando hacia sectores de más alta tecnología como la automoción, las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y las energías renovables.9 También ha aumentado el número de alianzas público-privadas en infraestructura y energía limpia con el gobierno colombiano.10 A pesar de esta dinámica, los Estados Unidos sigue siendo el mayor inversor, representando el 29,19 por ciento del total en el año 2022, mientras que China representó solo el 1,56 por ciento.11 Hubo cierta discusión pública sobre la profundización de las relaciones comerciales entre China y Colombia a través de un acuerdo de libre comercio (TLC) a partir del 2011, pero ni el sector privado ni el gobierno ha mostrado mucho interés desde entonces. Desde el año 2015, Colombia es miembro del Foro de China y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Foro CELAC-China), pero no se ha sumado al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) ni a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI). En el 2019, el entonces presidente colombiano Iván Duque y el presidente chino Xi Jinping lanzaron la Iniciativa Colombia-China durante la visita de Duque a Beijing, que parecía tener como objetivo principal promover la BRI.12 Aún no está claro el enfoque que adoptará el sucesor de Duque, Petro, con respecto a la iniciativa.13

La comunidad de la diáspora y los expatriados chinos en Colombia es pequeña, especialmente en comparación con las de otros países latinoamericanos, y se concentra principalmente en áreas urbanas. Un informe del Ministerio de Comercio de la República Popular China del 2021 calculó que había 8.000 personas de ascendencia china viviendo en Colombia, en su mayoría concentradas en áreas urbanas. Otras estimaciones sitúan el número de ciudadanos y descendientes chinos en Colombia en unos 25.000.14 La afluencia más significativa de inmigrantes chinos al país se produjo a finales del siglo XIX y principios del XX, principalmente para trabajar en la construcción del Canal de Panamá, que todavía estaba bajo la administración colombiana hasta 1903.

Esfuerzos de influencia mediática por parte de Beijing

Propaganda y promoción de relatos favorables

Relatos clave

Bajo el liderazgo de un embajador muy comprometido y telegénico que asumió el cargo en el 2020, la embajada de China en Bogotá ha desarrollado una sofisticada estrategia de participación en los medios y ha buscado profundizar los vínculos con los principales medios noticiosos nacionales. La búsqueda por parte del presidente Duque de vínculos estrechos con Beijing del 2018 al 2022 también abrió nuevas oportunidades de cooperación con el Partido Comunista Chino (PCCh) tanto dentro como fuera del sector de los medios. En general, entre los años 2019 y 2021, el contenido de los medios estatales chinos dirigido a audiencias colombianas buscó influir en la opinión pública sobre tres temas esenciales: los vínculos económicos chino-colombianos, la reputación internacional de China como líder global y la promoción de la eficacia de la ayuda china a Colombia durante la pandemia del COVID-19. 15

Los diplomáticos y los medios estatales chinos enfatizan habitualmente los éxitos de la República Popular China en sacar a millones de personas de la pobreza, lo que no recibe el rechazo de los medios colombianos. 16 En los artículos de opinión y contenidos pagos colocados en medios colombianos, se presenta a China como una nación tecnológica y económicamente desarrollada, que sirve como referente para otros países del Sur Global.17 También se representa a China y las empresas chinas como valiosos socios comerciales y de inversión. Este relato enfatiza la apertura económica de China y destaca los avances en numerosos sectores económicos, señalando al PCCh como la fuerza impulsora detrás de su desarrollo.

Los medios estatales chinos también buscan presentar a China como un líder internacional alineado con el Sur Global, una perspectiva que a menudo se formula en oposición a la imagen de los Estados Unidos como una superpotencia mundial coercitiva. Por el contrario, los diplomáticos chinos presentan a China como una defensora del multilateralismo, la cooperación Sur-Sur y la hermandad entre los países en desarrollo. Por ejemplo, un contenido pago publicado en el periódico colombiano El Tiempo, titulado “Una navaja suiza para los problemas del mundo”, analiza a la China liderada por el PCCh como un poderoso actor internacional en la solución de problemas mundiales como el cambio climático y la seguridad nuclear.18 Los éxitos históricos del partido también se destacan en un artículo de Xinhua titulado “Un encuentro sobre el pasado y el futuro” publicado por El Tiempo en noviembre del 2021.19 Curiosamente, el periódico peruano El Comercio publicó un artículo prácticamente idéntico con sólo pequeñas variaciones durante la misma semana, lo que indica cierto grado de coordinación regional.20 Los artículos de los medios estatales chinos publicados en periódicos colombianos describen a Xi Jinping como la figura más importante del PCCh, un político consumado y un líder visionario mundial del siglo XXI.21

Al inicio de la pandemia, la estrategia de distribución de vacunas de China en Latinoamérica era multifacética e involucraba exportaciones, donaciones y colaboraciones con gobiernos en diferentes niveles. Este enfoque se extendió más allá de las vacunas y abarcó la provisión de suministros médicos, como máscaras y kits de prueba del COVID-19, y a países de todo el mundo, entre ellos Colombia. Una vez que las vacunas estuvieron disponibles, Sinovac, de fabricación china, también fue una de las primeras en estar disponible para los ciudadanos de países como Colombia, mientras que el almacenamiento interno hizo que las vacunas europeas y estadounidenses escasearan.22 El primer lote de vacunas Sinovac llegó a Bogotá en febrero del 2021 y fue recibido en el aeropuerto por el expresidente Duque, la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez y otros funcionarios del gobierno colombiano, así como el embajador chino en Colombia, Lan Hu.23 Posteriormente Colombia recibió vacunas de los Estados Unidos y a través del mecanismo COVAX.24 De todas maneras, a los chinos se los veía como los primeros en llegar con ayuda. Además, la cooperación con China se representaba elogiosamente por el contenido de los medios estatales chinos y las apariciones de diplomáticos en los medios colombianos, reforzando la reputación de China como una potencia científica y un socio confiable para la salud pública internacional.25 Por ejemplo, el presidente chino Xi Jinping envió un mensaje de video al pueblo colombiano para conmemorar el acontecimiento del tercer lote de vacunas Sinovac, afirmando que esperaba que la relación China-Colombia pudiera alcanzar “nuevas alturas” en la era de cooperación post pandemia. Se transmitieron las declaraciones de Xi por la televisión nacional durante uno de los discursos del presidente Duque.26 Esta diplomacia de las vacunas mejoró considerablemente la imagen de China.27 Sus palabras confirmaron lo que muchos ven como una nueva amistad entre las dos naciones.28

Vías clave de difusión de contenidos

El contenido de los medios chinos está disponible para las audiencias de habla hispana en Colombia a través de plataformas en línea y la televisión satelital paga, pero no es popular. Aunque las estimaciones de audiencia no están disponibles públicamente, es probable que su audiencia e impacto en el país sigan siendo bajos.

En Colombia, el proveedor de televisión satelital paga DirecTV ofrece CGTN en Español, también conocida como CGTN-E, en el canal 790.29 Anteriormente, DirecTV además ofrecía un canal CCTV, CCTV-4, en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay.30 Empero, en el año 2022, la empresa dejó de ofrecer CCTV-4.31

El contenido de las agencias de noticias CGTN, CCTV y Xinhua está disponible para el público colombiano. Las cuestiones culturales como la historia, la comida, el idioma y el turismo son el foco principal junto con contenido positivo sobre la política china o las relaciones entre China y Latinoamérica. CGTN-E transmite programación gratuita en línea las 24 horas del día.

La presencia china en las redes sociales con contenido en español es sustancial, aunque las audiencias colombianas solo deben representar una fracción de la audiencia. CGTN-E tiene un gran número de seguidores en las redes sociales con más de 440.000 suscriptores en YouTube, 16 millones de seguidores en Facebook y más de medio millón en Twitter en todo el mundo. Mientras tanto, la cuenta española de CCTV en Facebook cuenta con casi 50 millones de seguidores y su cuenta española en YouTube tiene más de 206.000 suscriptores. Xinhua Español tiene 116.000 seguidores en Twitter y Pueblo en Línea, el medio digital en español del portavoz del PCCh, el People's Daily, tiene casi 150.000 seguidores en Twitter.

Xinhua y el People's Daily tienen sitios en internet en español, al igual que China Radio International (CRI); la revista China Today, publicada por el China International Publishing Group, tiene dos. CGTN tiene corresponsales en Colombia, mientras que Xinhua y el China Daily dependen de reporteros locales para respaldar su cobertura.32 La versión en español del sitio web de Xinhua publica contenidos culturales, políticos y económicos con una perspectiva positiva sobre China y su rol a nivel mundial. El sitio web en español del CRI presenta contenido cultural audiovisual sobre Colombia. Incluye entrevistas a diplomáticos y colombianos residentes en China e información sobre oportunidades de negocios en Colombia. CRI también transmite en español por radio de onda corta.33 Curiosamente, el canal de YouTube de CGTN-E presenta más de 90 videos sobre Colombia, que cubren una amplia gama de temas como comercio, inversión, cultura y política. Los siguientes son los principales canales a través de los cuales el contenido de los medios estatales chinos, las comunicaciones oficiales y los relatos preferidos de Beijing llegan a los consumidores de noticias en Colombia.

  • Diplomacia pública de la embajada y publicación de contenidos en medios tradicionales: Los principales canales para difundir los relatos del gobierno chino son los artículos de opinión y el contenido pago en destacados medios de comunicación nacionales.34 En Colombia estas publicaciones aumentaron cuando el embajador Lan Hu asumió el cargo en el 2020.35 El diplomático de 48 años, conocido por su fluidez en español, se presenta como un embajador joven y dinámico. Por consiguiente, se muestra abierto a dialogar con los medios y ha participado en diversas entrevistas de radio y televisión con La República, Blu Radio y NTN24 TV News, entre otros medios colombianos.36 La mayoría de esas entrevistas se centraron en cómo China manejaba la pandemia y la importancia de la relación bilateral frente a los intereses económicos y de inversión de China en Colombia.37 El embajador ha publicado varios artículos de opinión. El primero en Colombia, “Propuesta común de China y Colombia: Compromiso con el multilateralismo como respuesta a la pandemia y los desafíos actuales”, apareció en Portafolio, la publicación económica y empresarial más importante del país.38 Otro ejemplo es “Una búsqueda de un siglo”, un artículo de opinión con fines comerciales, publicado en La República, que enfatiza el ascenso pacífico de China y la importancia del PCCh en el desarrollo económico del país.39 Asimismo, se han publicado otros artículos de opinión en El Espectador, donde el embajador analiza la importancia de la cooperación internacional para enfrentar la pandemia y el interés de China en ayudar al mundo entero en momentos de necesidad.40
  • Redes sociales: Twitter y Facebook son las principales plataformas de conversación pública en Colombia. El público más joven es más activo en Instagram y TikTok, mientras que los adultos mayores prefieren Facebook y WhatsApp. Telegram aún no ha ganado mucha popularidad. Por lo tanto, es comprensible que los medios chinos en Colombia compartan y difundan información principalmente a través de Facebook y Twitter. La embajada de China emplea plataformas de redes sociales y mantiene una presencia activa tanto en Twitter (@china_embajada) como en Facebook (@chinaembajada).41 En particular, el número de seguidores de esas cuentas creció de forma considerable desde el 2022 al 2023: los seguidores de Twitter aumentaron de 3.200 a 7.560 y los seguidores de Facebook se expandieron de 2.000 a 6.700 durante este período. La cuenta pública principalmente información sobre actividades culturales y propaganda gubernamental. Por ejemplo, en abril del 2022, la embajada de China en Colombia envió un tweet con enlaces a un libro blanco y un vídeo en el que se analiza el llamado modelo democrático chino.42 La cuenta de la embajada no interactúa con otros usuarios “retuiteando” o respondiendo comentarios, pero más de un tercio de sus seguidores son periódicos, revistas, estaciones de radio, canales de televisión y periodistas colombianos destacados en la industria de los medios.
  • Publicación gratuita de contenidos: Varios periódicos nacionales han ofrecido prensa gratuita al gobierno chino.43 En esos casos, la embajada comparte información que considera relevante para el público colombiano, como el 40° aniversario de las relaciones diplomáticas entre China y Colombia o la llegada de una delegación china. La embajada busca principalmente prensa gratis en los periódicos más importantes de Colombia, como El Tiempo, El Espectador, Portafolio y La República. El contenido de los medios estatales chinos no parece publicarse en los periódicos locales y regionales.
  • Acuerdos para compartir contenido: La cooperación entre los medios de comunicación chinos y colombianos ha sido limitada y el interés en China ha aumentado sólo recientemente debido a la creciente presencia de empresas chinas en Colombia. Xinhua intentó negociar un acuerdo para compartir contenidos con varios periódicos, pero nunca se completó. No se sabe si llegaron a acuerdos con otros medios, ya que nunca hubo confirmación oficial.44 Varios medios de comunicación colombianos etiquetan explícitamente a Xinhua como un medio dirigido por el Estado, dando a entender a los usuarios que el contenido de la agencia favorecerá al gobierno chino. No obstante, algunos de esos mismos medios han presentado contenido pago de Xinhua.45

Una de las principales cadenas de televisión privadas de Colombia, Canal Caracol, forma parte indirectamente de un acuerdo de intercambio de contenidos con China Media Group (conocida como CMG por su sigla en inglés) a través de su membresía en la Alianza Informativa Latinoamericana (AIL). En agosto del año 2020, AIL firmó un acuerdo con CMG para lanzar un programa especial de cooperación de noticias.46 De manera similar, el Sistema de Medios Públicos RTVC de Colombia estableció una alianza con “Classic Media Films China Latina” para transmitir dos series, entre ellas una sobre el artista marcial, actor, director e ícono cultural Bruce Lee, y tres documentales destinados a presentar la cultura china al público colombiano.47 En el futuro, se espera que los medios estatales chinos continúen sus esfuerzos para personalizar la producción de contenido para las audiencias de Latinoamérica y el Caribe y utilicen asociaciones de medios locales para dar forma a sus mensajes de modo que repercutan más en estas regiones.48

  • Apoyo de destacadas voces locales: A diferencia de otros países, Colombia casi no tiene líderes de opinión locales que discutan públicamente temas relacionados con China. Empero, el PCCh tiene un historial de promover su influencia y construir relaciones con personas influyentes para impulsar relatos favorables sobre China y, al mismo tiempo, negar los abusos contra los derechos humanos.49 Los políticos colombianos no suelen hacer declaraciones públicas apoyando la posición de Beijing en asuntos políticos. No obstante, se destacan tres casos. Primero, en marzo del 2021, Alicia Arango, entonces embajadora de Colombia ante la oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, elogió las mejoras de China en la “promoción de los derechos humanos” durante el gobierno de Xi Jinping, después de que Colombia recibiera más de 700.000 vacunas Sinovac.50 El segundo ejemplo es el del ex presidente Ernesto Samper (1994-1998), quien muestra un apoyo público constante a la agenda de participación de China en Latinoamérica y el mundo. Considera que el crecimiento económico de China es un medio para remodelar la dinámica global, incluso hasta el punto de que China pueda facilitar una resolución pacífica del conflicto entre Ucrania y Rusia.51 En tercer lugar, en diciembre del 2021, Simón Gaviria, exdirector nacional del Partido Liberal, escribió un artículo de opinión, “China por un tiempo”, para La República. En él, advertía que Colombia debería cultivar su relación especial y de larga data con los Estados Unidos, pero argumentaba que los vínculos económicos más fuertes con China son inevitables.52

Algunos académicos colombianos expertos en China también han hecho comentarios en los medios que se alinean con los relatos mediáticos preferidos de Beijing. Dicho esto, muchos académicos parecen evitar temas delicados como los relacionados con los “asuntos internos” de China para mantener su acceso a financiación y oportunidades de investigación en China. Profesores que trabajaron como periodistas independientes en el diario colombiano El Tiempo también han sido colaboradores de CGTN.53 Un profesor escribió un artículo sobre una invitación de académicos en China para compartir su investigación y obtener una comprensión más profunda del país. En el artículo, elogiaba el desarrollo de China bajo el PCCh y sugería que es un lugar seguro para visitar si no se desafía al gobierno.54

Campañas de desinformación

Para los propósitos de este informe, se define como desinformación la divulgación intencional de contenido falso o engañoso, especialmente a través de una actividad inauténtica, tal como el uso de cuentas falsas, en plataformas de redes sociales globales. En el caso de Colombia, no se encontró evidencia de campañas de desinformación dirigidas a audiencias nacionales. El gobierno y las empresas chinas en Colombia no se han vinculado con campañas de difamación o desinformación de los medios estatales chinos.

Censura e intimidación

La influencia de Beijing en los medios colombianos es limitada. Durante el período de cobertura, no se reportan casos de intimidación hacia periodistas colombianos por parte de actores vinculados a China. Los entrevistados coinciden en que la embajada china y sus funcionarios han sido respetuosos con periodistas y políticos.55 Los funcionarios de la embajada no parecen estar interesados ​​en involucrarse en asuntos nacionales delicados. No obstante, siguen de cerca los comentarios de los medios colombianos (ver Redes sociales).

A diferencia de los esfuerzos de los representantes de las empresas y del gobierno chinos en Colombia por evitar interferir en debates políticos públicos sensibles y mantener un perfil bajo en los medios, los embajadores chinos en Chile, Perú y Panamá frecuentemente hacen comentarios públicos sobre la política nacional allí.56

Los medios colombianos han informado sobre las violaciones de los derechos humanos en China, aunque esos informes provienen de información reproducida de agencias internacionales, principalmente la Agence France-Presse (AFP), la española EFE y la British Broadcasting Corporation (BBC).57 El Espectador es el principal ejemplo de medio de comunicación que presenta información sobre ataques a la libertad de expresión, las violaciones de derechos humanos cometidas contra comunidades uigures y la represión contra Hong Kong, Tíbet y Taiwán, aun cuando a veces ha publicado contenidos pagos de medios chinos. Además, El Espectador ha informado sobre violaciones de derechos humanos entre comunidades campesinas e indígenas en Colombia, particularmente en áreas donde operan empresas mineras chinas.58

Los relatos predominantes sobre China en Colombia tienden a enfatizar los beneficios económicos de la relación entre los dos países, lo que podría llevar a la autocensura entre los periodistas. Esta perspectiva optimista, combinada con una falta de conocimiento especializado, podría disminuir la inclinación de los periodistas a indagar a los actores y la información relacionados con China, con posibles consecuencias a largo plazo para evaluar críticamente la información proveniente de o sobre China.

Control sobre la infraestructura de distribución de contenidos

El control chino sobre la infraestructura de distribución de contenidos es bajo, pero existe una posibilidad de crecimiento a medida que aumente la presencia de empresas con sede en China. Huawei, empresa con sede en la República Popular China con estrechos vínculos con el PCCh y un historial de creación de sistemas de censura y vigilancia en China y en el extranjero, está interesada en desarrollar infraestructura digital en Colombia.59 A pesar de las limitaciones impuestas a Huawei en los Estados Unidos, Reino Unido y Francia, la empresa ha tenido una acogida favorable en Colombia.60 Huawei se ha convertido en un importante inversor en el sector de las telecomunicaciones, alimentando especulaciones sobre su potencial como proveedor de tecnología 5G si participa en una subasta gubernamental prevista para el año 2023.61

La plataforma de vídeos cortos TikTok, filial global de la empresa de redes sociales ByteDance, con sede en la República Popular China, fue la aplicación más descargada en Colombia en el 2021.62 A principios del 2023, según datos de ByteDance publicados en el informe “Digital 2023: Colombia” de DataReportal, los anuncios de TikTok llegaron al 52,1 por ciento de los adultos del país y al 51,1 por ciento de todos los usuarios de Internet en Colombia. De los usuarios de Internet que vieron anuncios de TikTok, el 59,8 por ciento eran mujeres y el 40,2 por ciento eran hombres, dijo ByteDance.63 Ha habido casos documentados en todo el mundo en los últimos años en los que TikTok eliminó o restó importancia a contenido políticamente sensible.64 No obstante, ese no ha sido el caso en Colombia. En el 2022, varios políticos, incluidos el presidente Petro (@gustavopetrooficial) y la vicepresidenta Francia Márquez (@franciamarquezmi), crearon cuentas de TikTok para llegar a audiencias más amplias, particularmente a los jóvenes.65

Xiaomi, una importante empresa de electrónica de consumo con sede en la República Popular China, ha ganado una importante participación de mercado en el sector de dispositivos de telefonía móvil de Colombia. En el año 2022, fue el fabricante de teléfonos móviles más popular en Colombia con el 26,2 por ciento del mercado, seguido de Samsung (23,9 por ciento) y Motorola (15 por ciento).66 Una auditoría de seguridad publicada en el 2021 por el gobierno lituano encontró listas negras de censura latentes en teléfonos fabricados por empresas chinas como Xiaomi y Huawei, que contienen términos en chino e inglés que podrían ser sensibles para el PCCh.67 No obstante, durante el período de cobertura en Colombia, no se encontró que los teléfonos Xiaomi y Huawei bloquearan sitios web prohibidos por el PCCh. Además, no hubo evidencia de control sobre la infraestructura de distribución de contenidos destinado a suprimir información crítica o amplificar contenidos pro-Beijing.

Difusión de las normas, tácticas, o modelos de gobernanza de los medios de comunicación del PCCh

La estrecha relación entre Colombia y los Estados Unidos ha influido tradicionalmente en los medios nacionales. No obstante, en los últimos años el interés de los medios colombianos en China ha aumentado con los crecientes vínculos comerciales y de inversión chinos (al tiempo que también ha crecido el interés de los medios chinos en Colombia). Empero, no hay evidencia de que las autoridades colombianas hayan adoptado o adoptarían el enfoque restrictivo y controlado por el Estado del PCCh para la regulación de los medios.

Los trabajadores de los medios de comunicación en Colombia no recibieron programas de capacitación ni viajes destinados a difundir las tácticas chinas de control de la información o a influir en ellos para que adopten los modelos de gobernanza de los medios del PCCh entre los años 2019 y 2021. No obstante, trabajadores de medios colombianos participaron en eventos y organizaciones de medios regionales que han funcionado eficazmente para hacer circular la producción de noticias aprobada por Beijing sobre contenido relacionado con China en Latinoamérica. La estación de televisión colombiana Caracol es fundadora y miembro de AIL, una asociación sin fines de lucro para empresas de televisión privadas de Latinoamérica que ha cooperado estrechamente con entidades de medios estatales chinos como CMG, CGTN y CCTV+, el servicio de video bajo demanda de CCTV.68 AIL apoyó el Foro Online de Cooperación Mediática de Socios Latinoamericanos 2020, organizado en Beijing conjuntamente por CMG y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Latinoamérica y el Caribe (ELAC), donde el editor en jefe de CMG, Shen Haixiong, declaró: “Los medios deben informar la verdad en lugar de difundir rumores y crear problemas; buscar construir consensos en lugar de crear divisiones; esforzarse por combatir la pandemia científicamente en lugar de echarle la culpa a otros países; y finalmente transmitir confianza y no ataques maliciosos”. Shen pidió a los grupos de medios chinos y latinoamericanos fortalecer el intercambio de contenidos y otras formas de cooperación.69 Un comunicado de prensa sobre el evento señaló que CMG y sus socios latinoamericanos habían emitido posteriormente una declaración conjunta apoyando “la construcción de una comunidad chino-latinoamericana con un futuro compartido y una comunidad de salud para la humanidad”, haciéndose eco de un eslogan propagandístico frecuente del PCCh que pide la cooperación mundial.70 En diciembre del 2021, un representante del Sistema de Medios Públicos (RTVC, abreviatura de Radio Televisión Nacional de Colombia) asistió virtualmente al lanzamiento de la iniciativa de Acción de Medios de China-América Latina y el Caribe, que supuestamente utilizaría programas como documentales coproducidos sobre China y Latinoamérica y una gira de cine y televisión patrocinada por CGTN para promover la cooperación de medios de comunicación entre China y Latinoamérica.71

Antes de que las restricciones relacionadas con la pandemia pusieran fin a los viajes a China, el gobierno de ese país había ofrecido becas de periodismo. No obstante, un periodista colombiano entrevistado para este informe señaló que, debido a que las becas requerían compromisos de tiempo de al menos seis meses (lo que potencialmente ponía en peligro los trabajos de los periodistas colombianos en sus países de origen), solo unos pocos periodistas terminaron participando.72 Frecuentemente, se invita a ejecutivos de los más importantes medios de comunicación colombianos a eventos de alto nivel organizados por la embajada de China.73

Medios de la diáspora china

Freedom House no pudo encontrar ejemplos de ningún medio de noticias en idioma chino independiente o alineado con el PCCh que atienda a la pequeña población china expatriada y de la diáspora de Colombia, y no hay miembros con sede en Colombia de la Unión Global de Cooperación de Medios Chinos (GCMCU, por sus siglas en inglés).74 No obstante, cabe mencionar que existen dos revistas, Camino a China y Amigos de China, ambas publicadas por la Asociación Colombia China, que comparten contenidos en chino y español. Camino a China es una revista bianual que se centra en la cultura, la historia y la actualidad de China. Amigos de China se publica trimestralmente y se centra en las historias personales de colombianos que han vivido o trabajado en China.75 Freedom House encontró dos cuentas públicas de WeChat centradas en la comunidad de la diáspora china que ocasionalmente publicaban comunicados de prensa y noticias de la embajada hasta el 2020, pero ambas están inactivas al momento de escribir este artículo.76 WeChat es propiedad de la empresa de tecnología Tencent, con sede en la República Popular China, que tiene estrechos vínculos con el PCCh, y las cuentas públicas en la plataforma están sujetas a reglas internas de censura en China.

Resiliencia y respuesta locales

Resiliencia subyacente de los medios

La libertad de prensa en Colombia se ha visto gravemente amenazada en los últimos años. El organismo de control de medios Reporteros Sin Fronteras (RSF) describe a Colombia como uno de los países más peligrosos del hemisferio occidental para los periodistas.77 No obstante, el país cuenta con diversos mecanismos de resiliencia. Los siguientes son algunos de los más importantes:

  • Marco normativo: Colombia ha establecido numerosos marcos e instrumentos legales para promover la transparencia en la propiedad de los medios y fomentar la competencia. No obstante, si bien existen reglamentaciones que controlan la propiedad extranjera en general, no existen marcos regulatorios específicos para contrarrestar los efectos del gobierno chino o la influencia mediática del PCCh. La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) supervisa las redes y servicios de comunicaciones. Tanto la Ley 1507 de 2012 como la Ley 29 de 1944 exigen que las empresas notifiquen a la CRC cualquier cambio de propiedad, y toda la información relativa a estos cambios está disponible públicamente. La Ley 29 también prohíbe a los periódicos y editoriales colombianos recibir subsidios de gobiernos o empresas extranjeras sin el permiso del gobierno nacional.78 La Ley 1341 de 2009 limita la propiedad extranjera de estaciones de televisión a un máximo del 40 por ciento del mercado.79 Además, el artículo 333 de la Constitución promueve y garantiza la competencia libre y justa, y compromete al gobierno a proteger contra abusos por parte de empresas con posiciones dominantes en el mercado. En materia de injerencia política en los medios, la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) ha establecido reglamentaciones para la propiedad de canales y redes de televisión por parte de los partidos políticos. El artículo 109 de la Constitución regula la cantidad de tiempo disponible para hacer publicidad en la radio y la televisión.80 La ley colombiana exige que las empresas que publican periódicos tengan un director o gerente general colombiano, aunque es legal que dichas empresas tengan hasta un 100 por ciento de inversión de capital extranjero.81
  • Periodismo de investigación: Varias organizaciones independientes de la sociedad civil monitorean y abogan por la libertad de prensa. Como resultado, ha habido avances significativos para limitar las demandas contra periodistas. Por ejemplo, el 13 de mayo del 2021, la Corte Constitucional de Colombia declaró inconstitucional una ley de 75 años que había facilitado las demandas estratégicas contra la participación pública (SLAPP, por sus siglas en inglés), que eran demandas interpuestas con el fin de silenciar o intimidar a los críticos.82 Aunque las condiciones han mejorado, el periodismo de investigación en Colombia sigue siendo una actividad de alto riesgo. Los periodistas que trabajan en temas como el conflicto armado, los grupos armados ilegales, la corrupción o los daños ambientales suelen enfrentar presiones, amenazas, desplazamientos y asesinatos, entre otros tipos de violencia. Individuos colombianos y organizaciones no gubernamentales (ONG) como el Consejo de Redacción y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) han establecido iniciativas que apoyan la libertad de prensa y el periodismo de investigación en Colombia.83 A menudo dependen de la financiación de ONG y organizaciones internacionales y se centran en abordar asuntos nacionales, en particular los impactos del conflicto armado de décadas de duración en Colombia, con un interés limitado o nulo en asuntos mundiales más allá de los derechos humanos.84
  • Crecientes iniciativas para contrarrestar la desinformación: Los actores estatales y no estatales en Colombia están aumentando sus esfuerzos para combatir la desinformación interna. El Reporte Digital de Noticias del Reuters Institute para el 2021 señala que la desinformación constituye un medio de manipulación política.85 En el caso de Colombia, la desinformación se difunde principalmente a través de WhatsApp y Facebook. El Índice Global de Desinformación (GDI, por sus siglas en inglés) evaluó los sitios web de noticias colombianos en busca de riesgo de desinformación en 2022 e informó que obtuvieron una puntuación promedio de 58 sobre 100, y las puntuaciones más altas indican un riesgo menor.86 El GDI plantea que los modelos actuales de medios digitales monetizan la atención de los lectores sin considerar la calidad de la información proporcionada, con efectos perjudiciales sobre la neutralidad, la independencia y la transparencia. Las iniciativas destinadas a contrarrestar la desinformación incluyen el Proyecto de Información Detox (DIP, por sus siglas en inglés), que proporciona una plataforma digital con herramientas para que las personas identifiquen su vulnerabilidad a la información errónea y la polarización.87 El Consejo de Redacción también mantiene su plataforma ColombiaCheck, que verifica posibles noticias falsas.88Además, Colombia fue uno de los cuatro países que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) utilizó para lanzar su proyecto piloto Social Media 4 Peace, con financiamiento de la Unión Europea. Este proyecto reunió a representantes de la sociedad civil, el mundo académico, los medios de comunicación, las plataformas de redes sociales y la comunidad internacional para discutir asuntos críticos relacionados con la difusión de contenido digital potencialmente dañino.89

Resiliencia específica a China

  • El rechazo de la sociedad civil a los asuntos mineros y ambientales: Las manifestaciones públicas son una de las muestras más visibles de las crecientes críticas de la sociedad civil a las empresas chinas. La ciudad de Buriticá, donde se encuentra la mina de oro más grande de Colombia, operada por Zijin Mining, con sede en la República Popular China, es el ejemplo más destacado de residentes que expresan preocupación por los efectos ambientales, sociales y económicos adversos de las operaciones de las empresas chinas, incluso los daños a los pequeños mineros informales.90 A pesar de esta preocupación, la mina se considera como un proyecto estratégico de interés nacional, de allí que se pida protección al Ejército Nacional durante las manifestaciones civiles.91 La cobertura de estos temas por parte de los medios nacionales es limitada, siendo los medios de comunicación regionales y las redes sociales las principales fuentes de información.92 Estas discusiones tienen una visibilidad limitada y pueden haber sido suprimidas por la alineación de los intereses comerciales colombianos con China. No obstante, ante la muerte de dos mineros informales en Buriticá en agosto del 2022, la ministra de Minas y Energía de Colombia, Irene Vélez, manifestó que el gobierno está revisando en detalle el conflicto entre las grandes mineras y los mineros artesanales para tomar las medidas necesarias.93 En este contexto, los medios de comunicación colombianos han podido expresar abiertamente críticas hacia las actividades de las compañías chinas en el país, situación poco frecuente otros países latinoamericanos.
  • Creciente conocimiento académico de China: Las universidades en Colombia tienen centros de investigación dedicados a estudiar Asia en general, pero no hay ninguno enfocado explícitamente en China.94 Empero, los grupos de investigadores colombianos que trabajan en temas relacionados con China están aumentando y tienen una visión más precisa de China que los de otros países latinoamericanos. Crecen los intercambios de estudiantes entre China y Colombia.95 China ofrece becas a estudiantes colombianos cada año a través de la embajada de China y a través del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (ICETEX), entidad pública que otorga becas. La mayoría de las becas están dirigidas a académicos de nivel doctorado interesados ​​en temas de investigación entre China y Latinoamérica. Además, muchas universidades colombianas y chinas han realizado intercambios bilaterales. Asimismo, China ha estado promoviendo el estudio del mandarín en Colombia mediante el establecimiento de tres Institutos Confucio en las universidades de Bogotá y Medellín.96

Vulnerabilidades

Los importantes desafíos que el sector de los medios enfrenta en Colombia y la falta de conocimiento experto sobre China son vulnerabilidades clave que afectan la resiliencia de Colombia a la influencia de los medios de Beijing.

  • La vulnerabilidad de los periodistas: A pesar de que el gobierno y las FARC firmaron el acuerdo de paz en el 2016, la persistente violencia de baja intensidad en varias áreas todavía pone en peligro la libertad de prensa, lo que dificulta que los periodistas ejerzan su profesión.97

Además de las amenazas a la libertad de prensa, en Colombia los periodistas enfrentan otros desafíos: altas tasas de desempleo y una escasez de oportunidades remuneradas, lo que dificulta que los periodistas independientes mantengan su sustento, y más aún si cubren temas internacionales. Por ejemplo, el corresponsal de Portafolio en China, el único periodista colombiano en ese país, no recibe un salario de tiempo completo y para obtener ingresos adicionales depende de trabajar para múltiples agencias internacionales.98 De manera similar, el único reportero colombiano en el XX Congreso Nacional del Partido Comunista Chino en octubre del 2022 fue un periodista de visita en China a quien El Tiempo contrató para cubrir el evento.99

  • Poco pluralismo en los medios: Si bien en Colombia generalmente se respeta la libertad de prensa y los consumidores de noticias tienen acceso a una amplia gama de puntos de vista editoriales, la estructura de propiedad del sector ha llevado a una falta de pluralismo en los medios, lo que puede generar preocupación por conflictos de intereses y sesgo en la cobertura.100 Un pequeño grupo de familias ricas y con conexiones políticas controla la mayoría de las cadenas de televisión, estaciones de radio y periódicos del país. Por ejemplo, el conglomerado fundado por el fallecido Carlos Ardila Lülle dirige las cadenas de radio y televisión RCN, el conglomerado familiar de Alejandro Santo Domingo es dueño de Caracol Televisión y El Espectador, y Luis Carlos Sarmiento Angulo es dueño de El Tiempo. Estas empresas y magnates comerciales pueden proporcionar apoyo financiero para campañas electorales, lo que puede comprometer la independencia editorial y conducir a la autocensura entre los periodistas. Además, como los medios suelen formar parte de empresas más grandes con inversiones en diversos sectores económicos, pueden ser vulnerables a la influencia de los medios chinos, ya que sus empresas matrices priorizan las posibles oportunidades comerciales por encima de su compromiso con la libertad de prensa.
  • Falta de conocimiento experto: En Colombia, el conocimiento experto sobre China y el PCCh es limitado dentro del mundo académico y los medios de comunicación. A pesar de esto, el número de expertos que trabajan en cuestiones relacionadas con China ha aumentado, aunque su atención se centra generalmente en Asia en su conjunto y no en China. Además, los expertos en Colombia centrados en China a menudo evitan temas delicados, como los asuntos internos de China, para preservar su acceso actual y futuro a financiación, colegas y oportunidades de investigación chinos. No obstante, han surgido diversas iniciativas para avanzar en el estudio de las relaciones de China con Latinoamérica y el Caribe.101 Los ejemplos incluyen la Fundación Andrés Bello, una organización sin fines de lucro que realiza investigaciones relacionadas con China, y Diálogo Chino, una plataforma de periodismo independiente con enfoque regional dedicada a comprender la relación entre China y Latinoamérica. Las nuevas empresas de medios como Diálogo Chino también brindan un lugar para que los periodistas desarrollen su experiencia en informar sobre China.102 En el 2021, Chino organizó un evento para que un grupo de periodistas de países andinos discutiera la influencia de los medios chinos en la región y la importancia de mayor comprensión y conocimiento de China.

Impacto y opinión pública

A pesar de las dificultades, los medios colombianos informan de forma independiente sobre temas relacionados con China. No obstante, según la base de datos de preguntas sobre Actitudes y Tendencias Globales del Pew Research Center del año 2022, la percepción de China entre los colombianos ha cambiado considerablemente a lo largo de los años.103 En el año 2006, el 70,9 por ciento de los colombianos tenía una opinión favorable de China. No obstante, esa opinión ha ido descendiendo constantemente, llegando a su punto más bajo en el 2020 con un 34,9 por ciento. Por otro lado, ha aumentado el número de colombianos con opiniones negativas sobre China. En el 2001, el 17,8 por ciento tenía una mala opinión de China; en el 2020, la cifra se elevó al 27,6 por ciento. De manera similar, los colombianos con muy mala opinión de China subieron del 4,4 por ciento en el 2001 al 23,6 por ciento en el 2020.

Respecto a la influencia de China y los Estados Unidos en Latinoamérica, el 53,5 por ciento de los colombianos tenía una visión negativa de la influencia de China en el 2020, mientras que el 61,6 por ciento tenía una impresión positiva de los Estados Unidos. Las opiniones estaban divididas sobre la balanza comercial de Colombia con China: el 36,7 por ciento la veía favorablemente y el 22,6 por ciento, desfavorablemente. Cuando se les preguntó a los encuestados sobre su percepción de Xi Jinping como líder mundial, el 55,9 por ciento no estaba familiarizado con el presidente chino, el 12,8 por ciento tenía una opinión negativa de él y sólo el 0,7 por ciento tenía una opinión positiva.

La pandemia tuvo un efecto innegable en la opinión pública colombiana respecto a China y sus ciudadanos. Por un lado, es indiscutible que el origen de la pandemia en China afectó la imagen del país entre los colombianos. Además, las campañas de desinformación difundieron teorías conspirativas que culpaban al PCCh de crear y propagar el virus. Empero, la gente también veía a China como un aliado que proporcionaba vacunas, presentándose como un líder mundial y una alternativa a los Estados Unidos y las potencias europeas. En este contexto, es notable un cambio en la visión colombiana sobre la democracia. En el 1996, el 61 por ciento prefería la democracia a cualquier otra forma de gobierno, mientras que el 20,7 por ciento creía que un gobierno autoritario podría ser preferible en determinadas circunstancias. En el año 2020, el número de personas que prefería la democracia disminuyó al 49,5 por ciento, aunque los que pensaban que un gobierno autoritario podría ser preferible también disminuyeron al 12,3 por ciento. El número de personas que sin preferencia por ninguna forma de gobierno aumentó del 18,2 por ciento en el 1996 al 38,2 por ciento en el 2020.104 Esto sugiere una creciente desilusión con los sistemas tanto democráticos como autoritarios y la necesidad de explorar las causas profundas de ese cambio en las actitudes políticas.

Un análisis de las representaciones mediáticas de los proyectos de inversión chinos en diarios y revistas colombianos mostró que el 67 por ciento de los artículos eran positivos hacia estos proyectos, el 18 por ciento eran neutrales y el 15 por ciento eran negativos.105 Los puntos de vista opuestos surgieron principalmente de la preocupación por el impacto ambiental y el incumplimiento de las normas nacionales; las violaciones de los derechos de las comunidades indígenas y campesinas; y las implicaciones geopolíticas del avance de China y su impacto en la relación de Colombia con los Estados Unidos.

Trayectoria futura

A continuación, las áreas clave a las que los investigadores, expertos en medios, funcionarios y periodistas colombianos deberían observar relacionadas con la influencia mediática de Beijing en Colombia en los próximos años.

  • Respuestas de los medios locales a las empresas chinas: Es fundamental observar la cobertura de las empresas chinas en los medios locales colombianos. Esto incluye explorar cómo los medios de comunicación abordan el impacto de las inversiones y operaciones de estas empresas en el medio ambiente, las comunidades locales y los derechos humanos, y la capacidad de esas empresas para adaptarse a las condiciones locales. Esto es especialmente importante si se tiene en cuenta que las empresas chinas han realizado importantes inversiones en infraestructura e industrias extractivas, lo que puede tener un gran impacto en las comunidades locales. A medida que las principales corporaciones chinas como Huawei continúen ampliando su presencia en el país, es probable que aumenten sus esfuerzos de lobby e influencia, potencialmente facilitados por las relaciones fortalecidas con los medios y las empresas de relaciones públicas. Un proyecto crucial para vigilar es la asociación público-privada (APP) para la construcción de la primera línea del metro de Bogotá. El resultado de este proyecto tendrá importantes repercusiones en las percepciones del consorcio chino involucrado.
  • La implicación de los magnates de los medios colombianos con los medios y empresas estatales chinos: Los crecientes vínculos entre los medios de comunicación colombianos y los conglomerados empresariales chinos generan preocupación de que la libertad de prensa pueda verse comprometida a favor de ganancias financieras. Esto podría resultar en presión y censura mediática cuando los periodistas informan sobre China, lo que a su vez podría impactar negativamente la democracia de Colombia. A pesar de la falta de interés público, China Media Group ha logrado difundir su contenido a audiencias más amplias a través de medios pagos.
  • Crecimiento de las redes sociales y de las tecnologías de telecomunicación: El creciente uso de tecnologías de telecomunicación y redes sociales por parte de los medios estatales y actores diplomáticos chinos, así como la popularidad de plataformas propiedad de la RPC como TikTok en Colombia, resalta no sólo la necesidad de un monitoreo continuo de la influencia mediática de Beijing en la región, sino también el potencial de abuso de privacidad y datos personales. La mercantilización de los datos personales genera preocupación sobre la recopilación, el almacenamiento y la explotación de información personal. Otro observar es el surgimiento y la difusión de un relato, difundido parcialmente a través de artículos tanto en medios internacionales como en medios chinos en español, que sugiere que las acusaciones sobre las violaciones de los derechos humanos y la represión a las minorías por parte de China son parte de una estrategia de Occidente y los Estados Unidos y que pretende dañar la imagen de China y en la que no se debería confiar.106 Este relato está ganando terreno en las redes sociales y entre quienes se oponen políticamente a los Estados Unidos.107 Por lo tanto, es crucial observar y evaluar de cerca las fuentes y la veracidad de la información sobre China en Colombia, incluidas las provenientes de fuentes internacionales y chinas.
  • La actitud del nuevo gobierno hacia China: Gustavo Petro, el nuevo presidente de Colombia, ha expresado su interés en diversificar la política exterior de Colombia y fortalecer los vínculos con China. Este enfoque no implica un cambio respecto de socios tradicionales como los Estados Unidos y la Unión Europea. La perspectiva de que Colombia celebre un acuerdo de libre comercio (TLC) con China durante el gobierno de Petro parece poco probable. Tanto durante su ejercicio como senador como durante su campaña presidencial, criticó los TLC y sus efectos adversos en la economía y la balanza comercial de Colombia.108 Con el Decreto 2598 del 23 de diciembre del 2022 amplió los aranceles a la ropa importada, lo que afecta principalmente a China el principal origen de las importaciones de prendas de vestir de Colombia.109 Darse vuelta y eliminar las barreras comerciales con China representaría un giro de 180 grados en la política comercial de Petro hasta ahora. Algunos académicos y medios de comunicación han dicho que parece cada vez más probable que Colombia participe en la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.110 No obstante, el gobierno de Colombia no ha hecho ninguna declaración oficial que indique su intención de aumentar el compromiso geopolítico de Colombia con China. En agosto del 2022, Petro designó al reconocido director de cine colombiano Sergio Cabrera como embajador del país en China.111 Las diversas experiencias de vida de Cabrera, ligeramente noveladas por el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez en su libro Volver la vista atrás, 2020, incluyen una adolescencia que pasó en China durante la Revolución Cultural de Mao Zedong, donde se unió a la Guardia Roja, asistió a la Universidad de Beijing y ganó fluidez en mandarín.112 Cabrera luego regresó a Colombia y estuvo involucrado con el movimiento guerrillero Ejército Popular de Liberación (EPL) durante varios años, antes de mudarse nuevamente a China, donde comenzó su carrera cinematográfica. Si bien el nombramiento de Cabrera podría considerarse una elección inusual, tiene un valor estratégico. Su perspectiva matizada sobre el pasado y el presente de China podría ser útil para establecer un enfoque más metodológico hacia China, ya que Colombia no parece estar preparada para lidiar con esta potencia emergente y sus ambiciones.

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